Por
Silvia Estrems
Fascinante encuentro entre dos organizaciones
de mundos diferentes.
Por un lado, tenemos una organización
mercantil (espíritu emprendedor, somos grandes si hacemos crecer la empresa) y
industrial (los procesos que apoyan el crecimiento son la columna vertebral del
dispositivo) con un funcionamiento interno cívico a donde prima la solidaridad.
Por otro lado, tenemos una organización del
mundo inspiración (el progreso empujado por la ideas, somos grandes si
aportamos clientes con problemáticas donde se requiere creatividad para resolverlas)
y doméstico (jerárquico – el jefe marca la candencia)
Las dos organizaciones se reúnen con el objetivo de definir cómo empezar un proyecto conjunto.
¿Cómo se interpretan los discursos /
actuaciones / hechos de un lado y del otro?
La organización mercantil-industrial,
escuchando a la organización inspiración-doméstica piensa: “Hay que valorizar las
producciones, ¿porqué no hay crecimiento?” “Hay que librarse de las relaciones
personales, y estar a la escucha del mercado – nadie es indispensable.” “La
tradición está superada, lo que cuenta es la eficacia y el progreso.”
Por el otro lado, la organización del mundo
inspiración-doméstico piensa: “La
búsqueda del dinero / crecimiento implica servidumbre e impide la creación” “La
opresión de la racionalidad perjudica la creatividad” “Los bienes que se transmiten
son lo mejor que hay” “Los productos / servicios estándar son de mala calidad”.
¿Cómo se puede salir de una diferencia de
mundos significativa?
1. Identificando pasarelas naturales para
facilitar comprensión inmediata:
En este caso, rápidamente se encontraron puntos
comunes: una historia profesional similar (“hemos empezado nuestra carrera
profesional en la misma empresa”, “hemos creado nuestra empresa”), unos valores
compatibles entre las dos organizaciones, y un interés compartido por el
proyecto.
2. Definiendo un mundo deseado aceptable para
los partes, donde cada uno aporta su contribución y donde cada organización
aprende de la otra:
“¿Qué nos puede aportar el mundo inspiración?”
Identificar, entre todo lo que sabemos hacer, las “pepitas” de enganche del
mercado y de crecimiento futuro.
“¿Que nos puede aportar el mundo mercantil?” Capitalizar sobre nuestros conocimientos / expertise para potenciar su difusión.
“¿Qué nos puede aportar el mundo doméstico?” El
alto rendimiento obtenido por un equipo unido detrás del jefe.
“¿Qué nos puede aportar el mundo industrial?”
Procesos, herramientas para facilitar el día a día (marketing, selección,
gestión de carreras, etc.)
Una vez definido el mundo deseado, sólo se
trata de construir pasarelas para ir de los mundos actuales de cada
organización al mundo deseado definido.
Si estáis en posiciones similares, os animo a
usar la teoría de los mundos y la metodología de cambio de mundo para encontrar soluciones eficientes.
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