lunes, 8 de agosto de 2011

Arte: ¿Bailarina? ¿Mundo? ¿Pasarela?

Post original de Thérèse Lemarchand en Les Mondes de Pval.

El arte en todas sus formas - museos, exposiciones, contratación pública, etc. - se ha podido considerar como una bailarina. La bailarina del Presidente o de su ministro de Cultura, la bailarina del ministro de Economía: 1% del presupuesto en Francia, no le deis más vueltas! Algo superfluo para turistas y bobos.

¿Y si el arte fuera más que eso?

Mi convicción es que el arte es un elemento fundamental en nuestra sociedad contemporánea, y para cada uno de nosotros puede a ser una pasarela para acompañarnos hacia nuestro Mundo deseado. Nuestra identidad, somos nosotros en la variedad de facetas que comportan nuestros roles sociales, en nuestra familia, en nuestra empresa o grupo profesional, en nuestro país o región.

Tres ejemplos concretos de Mundos en los que el arte puede convertirse en una pasarela:


El Mundo deseado de lo profundo: Cada vez se está poniendo más en cuestión nuestra sociedad de consumo pero nos gustaría complementar nuestro Mundo mercantil, de la inmediatez y de la acumulación, con un Mundo mucho más profundo. Es aquí donde el arte nos invita a reflexionar. Poco importo si nos gusta o no la exposición Veilhan en Versailles, nos obliga a interrogarnos sobre la importancia de nuestra historia, el significado de nuestro patrimonio, la transmisión. Si nos acompañamos de nuestros hijos, esta puede ser una ocasión para incitarles a tomar partido y aprender a argumentar. La emoción que sentimos frente a las manos enlazadas de Louise Bourgeois nos brinda una ocasión para volver a conectar con nosotros mismos, para poner en perspectiva las tensiones que generan nuestras múltiples responsabilidades, y aclarar aquello que elegimos.

El Mundo deseado del largo plazo: Nos gustaría realmente que nuestras empresas fueran capaces de pensar un poco en el largo plazo. Solo miramos lo que tenemos delante de nuestros ojos!! Utilicemos las débiles señales que emiten nuestros artistas para captar la forma en que nuestra sociedad evoluciona, intuir las tendencias, decidir las rotaciones que sean necesarias, e imponer de forma perdurable nuestra marca en consonancia con nuestro entorno económico y social.

El Mundo deseado de la influencia de Francia: Queremos que Francia mantenga y desarrolle su su influencia internacional, frente a los nuevos poderes jóvenes, rápidos y dinámicos. Es evidente que tenemos grandes empresas, grandes diplomáticos, pero también tenemos unas colecciones artísticas excepcionales, grandes conservadores, grandes instituciones. Deberíamos ser capaces de darles valor, exportar esta historia en construcción permanente, y defender a nuestros artistas en la escena mundial. El arte se convertirá así en una pasarela que ponga de manifiesto nuestras competencias, una llave para nuestras empresas en definitiva, un portavoz de nuestro Mundo deseado. La franquicia aunque sea una fuente de ingresos por el ser el museo más grande del mundo, es un punto de anclaje de nuestra historia y nuestra cultura en el mundo oriental, una pasarela entre ambos mundos.


La pregunta que nos hacemos en este post es «deberíamos ser capaces de maximizar el uso que hacemos del arte?»


Desde la distancia que podemos establecer frente a las tribulaciones de un mercado a veces criticado, el arte es una buena ilustración de lo que sería una pasarela ideal en el método P-Val : fácilmente identificable y llena de sentido.


Nota : Thérèse Lemarchand es cliente de P-Val, apasionada del Mundo de la energía ...y del arte.

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